Esta es la primera edición de mi diario de Buenas Noticias. He escuchado personas hablando de malas noticias, y dicen que hay muchas pero yo no logro verlas; ¿me ocurre algo malo? 

Hay algo que me tiene feliz. Estoy viviendo en Sydney y cada día me llegan más comentarios sobre lo bien recibidos que son los chilenos aquí. Para aquellos que no han tenido la oportunidad de venir a conocer esta ciudad, déjenme decirles lo que aprendí del chileno a kilómetros de distancia de casa. 

Enorgullece ser chileno aquí. El otro día recibí un comentario que me dejó plop. Estaba trabajando de garzona para un evento privado y me dejaron a cargo de la preparación de los cocktail de bienvenida; lo que implicaba coordinar a otros 10 garzones más. De pronto aparece el supervisor del evento y me pregunta si yo estaba a cargo. Le dije que sí y me pregunta/afirma:

 – “¡eres chilena no?”-,

– sí – le contesto y en inglés me responde – “ah, con razón”-. 

Y esto ocurre muy seguido. Cuando un chileno va a pedir trabajo, siempre que necesiten a alguien, se lo van a dar por sobre otras nacionalidades. 

Siempre que mencionas que eres de Chile, te responden con algún comentario como: “mis mejores empleados han sido chilenos”, “he hecho increíble amistad con chilenos”. Incluso he escuchado decir que las mujeres chilenas son las mejores. 

Positivos, trabajadores, entusiastas, educados, y rápidos. 

Tengo que admitir que salí un poco arrancando de chile porque no estaba logrando hallarme, y me encanta llegar a un país donde soy bienvenida de esta manera. Los trabajos nos están esperando con brazos abiertos. Y es por que agradecemos los trabajos bien remunerados y donde nos empoderan. Los chilenos tenemos toda la pasta, solo hay que salir del país como bien dijo Nathan Lustig en su increíble y muy cierto artículo: lo mejor que puede hacer un chileno, es salir de Chile. 

Les voy a contar una pequeña anécdota con la cual me dí cuenta porque es que brillamos en el extranjero pero no en nuestro propio país. En nuestro país somos pencas en ciertos aspectos y es de suma urgencia que cambiemos esa mentalidad para tirar a nuestro país pa´rriba.

Yo comencé hace unas semanas un trabajo soñado de Azafata en un Yate privado. (La voy a hacer súper corta). El capitán me pregunta mis valores por hora. Yo le digo, (con el corazón palpitando creyendo que me va a mandar a la chucha), 30 dolares la hora (eso son 15.000). Perfecto, lo anota en su cuaderno como si nada. Luego me pregunta si antes del trabajo para el cual me requería en el bote, podría pasar a limpiar un poco y eso incluía muebles, mesas y baños. O sea, en buen chileno, de nana. Será en un yate, pero baños son baños y es lo que hace una nana. Nunca le hecho el asco a ese trabajo muy al contrario, que mejor que me paguen por hacer algo que igual hago en casa. El problema viene ahora. 

Yo le digo – supongo que para las horas de “limpieza”, el pago es otro-.

-¿Cuanto me cobras?- me dice

-26 aud- le digo. Y lo anota en su cuaderno. Yo no puedo creer la felicidad de que me paguen 13.000 la hora limpiando baños.

Cuando llego a casa, algo no me cuadra. Y para hacer la historia corta: me pegué un tremendo porrazo en la cabeza y todo por ser chilena ¡¿Porque cresta tengo que subvalorar el trabajo de nana?!, ¡¿Porque cresta tengo que sentir que valgo menos limpiando baños que de azafata?!

Inmediatamente le envié un sms (aquí no se usa el Whatsapp) y le escribí exactamente esto (traducido por supuesto):

– Hola Jimmy. Estoy muy feliz de sumarme al equipo y estoy Ok con todas las condiciones. Solo existe un detalle que necesito corregir. La paga por “limpieza” necesito que sea la misma que cuando trabajo de Azafata. Tome una decisión apresurada, pero al final de cuentas, ese es el valor de mi tiempo independiente del trabajo que estoy haciendo. Siento la confusión, fue mi error, pero estoy segura que entiendes-

Obviamente al enviarlo me pregunte si lo entendería o me mandaría a la chucha.

De pronto caí.

Fui yo la que le propuse el cobro diferenciado por hora. YO FUI LA QUE LE DIÓ LA IDEA. ¡El solo aceptó, porque ni tonto!

Pero de mi nació la mentalidad de que no podía cobrarle lo mismo de azafata que de nana.

No tuve nada más que decir cuando me dí cuenta que salió lo chileno dentro mio. Que horror. Me alegro tanto haberme dado cuenta. 

Porqué tengo que desmerecer mi tiempo limpiando baños, si aquí en Australia nadie piensa eso ni por un segundo. Aquí nadie pensaría en pagarte menos por tu tiempo, siendo que estés limpiando baños, sirviendo tragos, o colocando ladrillos para un edificio.

Ya por el hecho de perder ese patrón estoy sumamente agradecida.  Y si leen el artículo de Lustig van a entender a lo que me refiero. Chilenos, SALGAN DE CHILE por uno o dos años y trabajen en el extranjero. Se les abrirán las fronteras. Seremos excelentes personas, y lo somos, pero tenemos una mentalidad de mierda que nos hace estancarnos. Cagones y clasistas y en cuanto vivimos en países en donde eso no existe, brillamos. Sacamos lo mejor de nosotros pero no nos permitimos surgir en nuestro propio país o no permitimos surgir a otras personas.

Si, yo soy parte de la Elite chilena o de la “clase alta” como dice Lustig, pero nunca me agradó. ¡Me carga! Privilegiada seré, pero aun así tampoco me valoran por lo que soy si lo pienso bien. Clase baja, sin privilegios y no te valoran. Clase alta, privilegios, PERO TAMPOCO TE VALORAN. NO POR LO REALMENTE IMPORTANTE. Y yo tengo muchísimo más que entregar que mi pelo rubio y mi apellido. ¡Muchísimo!

Amo este país que solo mira tus capacidades de aprender, comunicar y tu actitud. Así es. La actitud aquí es lo que vale. No se cansan de premiar la actitud en este país. La sonrisa, la disposición y el sentido común. Oh….el sentido común, como lo amo. Es lo que buscaba toda mi vida y lo encontré. 

Grande el Chileno; no en chile.

 

 

 

 

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