La paranoia del control

Una mirada algo existencialista de la ansiedad

La paranoia del control y su consecuencia- la ansiedad-, es un virus propagado en el ser humano que nos destruye y carcome por dentro de a poco. A algunos mas a otros menos, pero todos hemos vivido matices de la brutalidad que puede provocar la incertidumbre en nuestros cuerpos, en nuestras vidas, en nuestras mentes.

La ansiedad es miedo al futuro, y escuché por ahí, que no es más que la incapacidad de entender que no se puede controlar el futuro; término que en realidad no existe. Es la frustración de que no puedes controlarlo. El día en que entiendes realmente, y acoges la verdad de que el futuro es una ilusión y de que por lo tanto no se puede controlar, te liberas de toda preocupación y malestar.

Alan Watts fue un filósofo británico, así como editor, sacerdote anglicano, locutor, decano, escritor, conferenciante y experto en religión. Se le conoce sobre todo por su labor como intérprete y popularizador de las filosofías asiáticas para la audiencia occidental. (lee mas sobre el en Wikipedia).

Encontré un audio maravilloso de Alan Watts que quiero compartir con ustedes, (*1)

A la pregunta ¿qué es lo que quiero?, la respuesta es que, no sé.

Existe un estado inicial de “no saber” y un estado final de “no saber”. En el estado inicial, no sabes lo que quieres porque realmente no has pensado en ello, o sólo lo has pensado superficialmente.

Entonces, cuando alguien te obliga a pensar en ello y repasarlo detalladamente, dices “bueno, creo que me gusta esto, creo que me gusta aquello, creo que me gusta esto otro”. Esta es la etapa del medio.

Y luego, cuando indagas aun más en profundidad y piensas “¿es eso lo que realmente quiero?”, dices “No. No creo que sea eso”. Podría estar satisfecho con eso durante un tiempo y no le ofrecería la otra mejilla precisamente, pero no es lo que realmente quiero.

¿Por qué no sabes lo que quieres realmente?

Dos razones.

La primera. Ya lo tienes.

La segunda. No te conoces a ti mismo, y nunca podrás. La divinidad nunca es un objeto a su propio conocimiento. Así como un cuchillo no se corta así mismo, el fuego no se quema a sí mismo y la luz no se ilumina así misma, todo se es siempre un misterio a sí mismo.

La primera razón que nombra Alan Watts debe ser la menos común, pero yo me di cuenta, desde el momento en que escuché esa frase la primera vez sentada en la ventana de mi departamento en Bondi, Sydney, que esa era mi razón. E inmediatamente mi boca formuló una sonrisa y mi corazón una profunda gratitud a la vida. Eso era.

No sé lo que quiero porque lo tengo. Tengo exactamente lo que he querido toda mi vida. ¿Y que es eso? Vivir tranquila en la incertidumbre. Verán, a mi siempre me ha gustado la incertidumbre o al menos mi concepto sobre lo que es. La certidumbre me huele a rutina y tengo la sensación de ahogarme en aburrimiento y de perderme el mundo. Ahora que se que la certidumbre en realidad es una ilusión, puedo entender mi desagrado y ansiedad con la sensación. Muy dentro mio sabía que en realidad esto que yo llamaba “certidumbre”, “seguridad”, “rutina”, no existe.

El problema era, que sin saber por qué, cada tanto removía mi vida para dejar entrar algo nuevo. Pero lo que en realidad estaba haciendo, era que mientras removía lo viejo, colocaba ideales en mi cabeza sobre como debiese ser lo nuevo y caía en mi propia trampa y me ponía ansiosa. Planeaba el futuro y con eso atraía la ansiedad. Imagínense la locura que era eso. Soñaba con mi ideal de vivir sin plan y en la incerteza. Que paradójico. Y al final me hallaba infeliz y nuevamente donde había empezado. Si eso no es locura no se que es.

Volviendo a la bella frase de Alan Watts. Ese momento mágico de darme cuenta de que no sé lo que quiero por que ya lo tengo es el momento “ahá” como lo llaman. El momento que no dura mas que una milésima de segundo en donde sabes que comprendiste, desde lo mas profundo dentro de ti, y esa sabiduría no te dejará jamás. Ya no necesitarás “pensarla” porque es parte tuya. Es la incertidumbre la que busco y eso significa abrazar la vida como venga. Sin ideales. Con movimientos y sin. No puedo planearla. Y con esto la ansiedad desapareció.

Tengo lo que quiero. Lo que quiero es descubrir lo que quiero y lo que no quiero y para eso hay que ser valiente y probar y cambiar y entender que si “rutina” será parte de mi vida por un tiempo, será igual de maravilloso que los tiempos más movidos.

El principio es, que cada vez que voluntariamente dejas ir el control, en otras palabras, cuando dejas de aferrarte, obtienes acceso a un poder. Tratando de manejar las cosas, tratando de forzar las cosas y moldearlas a tu voluntad, estás perdiendo energía todo el tiempo en defensa propia. En el momento en que dejas de hacer eso, esa energía desperdiciada estará disponible. Y el sentido de tener esa energía disponible, es para ser uno con la divinidad. Tendrás la energía. Cuando intentas, sin embargo, actuar como si fueras Dios, es decir, cuando no confías en nadie y eres el dictador y tienes que mantener a todos en línea, pierdes tu divinidad. Porque lo que estás haciendo es que te estás defendiendo a ti mismo. Así pues, el principio es: cuanto más lo dejas ir, más regresa a ti.

El control es una ilusión. Creer que puedes controlar el futuro es una locura. Y cuando entiendes esto pero sigues preocupándote es más locura aún! Entiendes que no puedes controlar el futuro, ¿y aun así sufres por eso? ¡No sufras por eso, porque ocurrirá igual! ¡Bienvenido a la vida! La vida jamás tomará el camino que tu quieres solo porque estas “preocupado”.

Luego dices “no tengo el coraje de dejarlo ir. Me da miedo”(perder el control). Y sólo se puede superar ese miedo dándote cuenta que, es mucho mejor que lo dejes ir, porque en realidad no hay manera de aferrarse a él. El significado, ya vez, del hecho de que todo se disuelve, se evapora, que nos estamos cayendo a pedazos, que todos estamos en un constante proceso de morir y que el mundo siempre se está cayendo a pedazos, es, que esto es precisamente la mejor ayuda y asistencia que jamás recibirás. Este hecho, que todo está en decadencia quieras o no, es tu mejor esperanza. Por lo tanto, una vez que veas que simplemente no tienes voz ni voto, que todo será barrido y que desaparecerás y no dejarás ningún naufragio de recuerdo, y realmente haces paces con eso, te encontrarás con toda esa energía y poder a tu disposición. Este enorme acceso de energía, es un poder que no vino a ti porque lo agarraste. Vino de la manera completamente opuesta. Y la energía que viene a ti de la manera opuesta, es energía de la cual puedes confiar y con la cual puedes ser confiado.

La maravilla de este párrafo sobrepasa todo lo que he leído últimamente. Lo que nos esta diciendo es, que entregar el control voluntariamente en realidad es una mentira. El hecho de que digas “soltaré el control, lo dejaré ir”, en realidad es absurdo! Porque no puedes soltar algo que no existe. Tu crees que tienes el control y te aferras a el pero nunca lo tuviste! La naturaleza esta haciendo el trabajo por ti. El control nunca existirá, lo inventes en tu cabeza o no. Eso es ser esquizofrénico y psicótico. Inventar algo que no existe. Y luego, cuando entiendes que no existe, te preocupas porque sabes que no tienes el control y nuevamente estas cometiendo un acto de locura. No hay nada que puedas hacer mas que afrontar de la mejor manera lo que venga. Sea lo que sea porque tu no lo sabes ni lo sabrás.

Cuando hablamos entonces del término caer ante el amor (*2), y aunque suene una locura…caer… Pero ya ves, no decimos “crecer en el amor”. Hay en este término una idea de “caída” y se remonta de hecho como concepto, a cosas extremadamente fundamentales. Que siempre hay un curioso vínculo en algún momento entre la caída y la creación. Tomar este impredecible riesgo es la condición de estar vivo ya ves, porque toda la vida es un acto de fé y una constante apuesta. Desde el momento en que das un paso, lo haces como un acto de fé porque realmente no sabes si el piso va a ceder bajo tus pies. En el momento en que inicias un viaje, ¡que acto de fe! En el momento de adentrarte en cualquier relación humana, ¡qué acto de fé! ¿Lo ves? Te has entregado completamente. Pero esto es lo más poderoso que puedes hacer: ríndete. ¿Lo ves? Y el amor es un acto de rendirte a otra persona. Abandono total. Me entrego a ti. Tómame. Haz lo que quieras conmigo. Pues eso, eso es bastante loco, porque, como puedes ver, dejas que las cosas salgan de control, y todas las personas sensatas mantienen las cosas bajo control.

“¡Control, control!, ¡Seguridad, Vigilantes, controlen! ¡Policías, controlen!, ¡Dioses, controlen! …¿Y quien va a controlar a los Dioses?

Así que, en realidad, en cuanto a sabiduría, lo que es realmente sensato, es dejar ir. Es comprometerse a entregarse por completo…y eso es bastante loco.

Y así llegamos a la extraña conclusión de que en la locura está la cordura.

Así concluye el mensaje de Alan Watts sobre la ilusión del control.

Y yo les digo a ustedes como consejo: replanteense los conceptos de “control” y  “fe”. La palabra control esta asociada con “sensatez” y la palabra “fe” está corrompida por la Iglesia por la connotación doctrinaria que le han dado. Los dos términos nos han sido enseñados por generaciones completamente caducas. Al igual que las palabras globalización, riqueza y trabajo, han cambiado considerablemente en significado por nuestra percepción hacia ellas, la palabra control, futuro y fe también necesitan un rejuvenecimiento urgentemente.

 

 

(*1) El audio esta en inglés al igual que todas su charlas. Traduje esta charla al español y la simplifiqué para adecuarla al lenguaje español. Para aquellos que quieren escuchar el audio original en Youtube, pueden encontrar el video en http://bit.ly/2u2tCQv

(*2) Caer ante el amor es traducción del inglés “falling in love”. Contiene la palabra “fall” que significa “caer”. En nuestro idioma sería más bien el término “enamorarse”.

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